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Guía práctica para evitar errores (costosos) en tu marca visual
“Hice mi logo en Canva, usé una imagen de Google, una tipografía de Dafont… y mi marca quedó divina.”
Sí, divina. Hasta que llega el correo del abogado.
Hace poco, una clienta me dijo:
“Yo no sabía que tenía que fijarme en los derechos de las tipografías, las imágenes o los íconos.”
Y lo entiendo.
Cuando estás empezando, todo se siente urgente: el logo, la web, el Instagram, las tarjetas…
Y si algo se ve bien, se usa.
Pero lo visual también tiene ley.
Y no cumplirla te puede salir más caro que contratar a un buen diseñador desde el principio.
¿Qué tienen en común una tipografía, una imagen y un diseño en Canva?
Que todos son creaciones con derechos de autor.
Y por tanto, no puedes usarlos “porque están en internet” o “porque venían en la plantilla”.
Ya lo vimos en los posts anteriores:
- Usar una tipografía sin licencia comercial puede llevarte a rediseñar tu logo o pagar multas.
- Usar imágenes sin derechos claros puede terminar en una reclamación legal (sí, incluso años después).
- Usar plantillas o iconos de Canva en tu logo no te da derecho a registrarlo como propio.
Lo bonito no quita lo legal.
Y emprender con estilo no está reñido con emprender con cabeza.
Por eso, aquí va una mini guía para ayudarte a evitar errores visuales con consecuencias legales:
✅ GUÍA PRÁCTICA: Visual sí, legal también
1. LOGO
- Evita usar plantillas prediseñadas o íconos de Canva.
- Usa solo elementos originales o compra un diseño exclusivo.
- Exige cesión de derechos por escrito si lo encargas.
2. TIPOGRAFÍAS
- Revisa siempre la licencia. Si no dice «uso comercial permitido», no la uses.
- Usa fuentes de confianza: Google Fonts, Font Squirrel, etc.
3. IMÁGENES
- Nunca saques imágenes de Google o Pinterest.
- Usa bancos con licencia comercial (Pexels, Unsplash, Pixabay o de pago como Depositphotos).
- Guarda la licencia o justificación de uso.
4. CANVA
- No registres como logo algo que tenga íconos, imágenes o ilustraciones de Canva.
- Usa Canva para contenido diario, no para tu identidad legal.
Ejemplo real (de los que duelen)
Una clienta usó una imagen sacada “de internet” en su blog.
Un año después, le llegó un correo de un despacho de abogados reclamando 300 €.
Tuvo que pagar.
Y todo por no haber usado una imagen con licencia adecuada.
Consejo final (sin rodeos)
Tu marca no solo debe ser bonita.
Debe ser tuya.
Y debe poder crecer sin miedo a que un día tengas que rehacer todo por no haber cuidado estos detalles al principio.
Lo visual también se registra.
Y lo que se registra, se debe construir con base legal.
¿Te perdiste los otros posts? Aquí están todos para que los leas y fortalezcas tu marca desde la raíz:
- 👉 ¿Puedo usar esta fuente en mi logo?
- 👉 Imágenes de Google y derechos de autor: NO, amiga
- 👉 Lo hice en Canva… ¿y ahora qué?
¿Quieres revisar si tu marca visual es legal y coherente?
Te acompaño.
Mejor prevenir que rediseñar bajo presión.

