¡Creo que lo crees, es lo que creas! Yo elijo creer que puedo crear mi vida tal y como quiero vivirla.

Parte de mi historia

Hola, mi nombre completo es Karina Mercedes Castro Ceferino, algunos de mis clientes dicen que mi SUPERPODER es transmitir motivación y conseguir que lo complicado se vea más sencillo. Aporto soluciones fáciles y adaptadas.

Siento que se me da bien IDENTIFICAR TALENTOS, OPORTUNIDADES Y RECURSOS en mis clientes y los que me rodean.

Enseguida sabrás por qué te digo esto…

Me hace mucha ilusión que estés aquí leyéndome.

Quiero contarte un poquito sobre mi vida y sobre algunas de las experiencias que me han traído hasta aquí.

Después de 47 años y algunos altibajos he aprendido que la ACTITUD POSITIVA y una MENTALIDAD EMPRENDEDORA aportan mucho más que aferrarse al pasado y a la queja.

Llevo viviendo en España 23 años, aunque nací en Ecuador. 

Dicen que la necesidad agudiza el ingenio y yo doy fe de ello.

Con 14 años, una bicicleta y el apoyo de mi madre y familia di mis primeros pasos oficiales como emprendedora. Me dediqué a vender a amigos y conocidos productos de primera necesidad. Yo era la encargada de tratar con el cliente y generar ingresos para para ayudar a la familia. ¡QUÉ SUERTE! La necesidad despertó mi espíritu emprendedor ante la vida.

A los 18 años el negocio había crecido tanto que aparqué la bicicleta para abrir mi propia tiendaAmplié el negocio distribuyendo artículos al por mayor que traía de mis viajes a Colombia y Panamá. Ahí forjé la capacidad de ver las oportunidades y los beneficios de la venta.

Me licencié en Administración de Empresas a los 24 años, en esta época mi negocio quebró debido a mi inexperiencia y a la crisis que hubo en el país.

Sí, por algunos aprendizajes hay que pagar un precio muy alto.

Con muchas deudas y las ilusiones destrozadas decidí emigrar.

Llegué a España en abril de 1998 con la sensación de haber fracasado en la vida. Tenía el mismo pensamiento una y otra vez, no volvería a emprender no podría ser mi propia jefa y esto me hacía daño.

Empecé con trabajos para los que no me había preparado, ayuda en el hogar, cuidando niños, siendo camarera y cocinera. Pasados 5 años pude trabajar en aquello para lo que había estudiado y reciclado, auxiliar administrativo y formadora.

El año clave en mi vida fue 2005, nació mi primera hija y las perspectivas cambiaron por completo.

Tres años después en 2008 nació mi segunda hija y mi vida dio un giro de 180º.  Caí enferma como consecuencia de trabajar demasiadas horas y descansar poco, no era posible la conciliación. El sentimiento de culpa por no estar con mis hijas todo el tiempo que ellas necesitaban era inmenso y mi cuerpo dijo ¡basta! 

Cuando enfermé me despidieron y me concedieron la libertad que yo no me había permitido. Necesité un año de terapia para superarlo. Pero todo aquello, que me causó tanto dolor, hoy sé que fue mi mejor regalo, el que me ha brindado la oportunidad de ser la mujer y profesional que soy hoy.

La vida sigue y…

Necesité 10 años trabajando por cuenta ajena para perdonarme y darme cuenta y que LA VIDA QUE YO QUERÍA VIVIR no era esa. 

Renació mi espíritu emprendedor aquel con el que una niña de 14 años se lanzaba sin miedos años atrás. Sané mis heridas emocionales y me «lie la manta a la cabeza» volviendo a ser la dueña de mi vida. Empecé por mi cuenta, diseñando páginas web a amigos y poco a poco fui adquiriendo experiencia y me hice un buen porfolio. Añadí a mis servicios la formación que me apasiona. Ya he perdido la cuenta de los emprendedores a los que he acompañado en sus proyectos.

[Algunas cosas más sobre mi

Una de mis primeras grandes lecciones fue aprender a aceptarme tal y como soy. El diagnostico de vitíligo, la despigmentación de la piel me enseñó a gestionar el miedo al rechazo, fue muy duro no te lo voy a negar, pero aprendí rápido.

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